jueves, 26 de abril de 2018

Izquierda Unida plantea a sus militantes autodisolverse e integrarse en Podemos

ÁLVARO CARVAJAL
26 ABR 2018

Pablo Iglesias y Alberto Garzón charlan en el Pleno del Congreso Javier LizónEFE

Tal y como se la conoce, a Izquierda Unida le quedarían apenas dos años de vida. Su coordinador federal, Alberto Garzón, ha propuesto la voladura controlada de la organización y su final como "partido político clásico" para transfomarla ahora en un "movimiento político y social". Un cambio drástico en sus estructuras y en su funcionamiento internos que le permitirá alinearse y acoplarse de una manera total y sencilla con Podemos para su absorción definitiva.
La mutación se explica en un documento elaborado por la dirección federal que se llama Propuestas e hitos para la construcción del Movimiento Político y Social, al que ha tenido EL MUNDO, donde se detallan los pasos a seguir en los dos próximos años para -dice- "deshacer los elementos que hacen de IU un partido político y afianzar los elementos que construyan un movimiento".
Esta hoja de ruta -enviada esta semana a todas las federaciones y que Garzón pretende aprobar el 12 de mayo en la Asamblea Político y Social- ordena como punto de partida la "disolución" de las federaciones con una personalidad jurídica propia o, si no lo aceptan, el abandono de las siglas de IU. Y prepara la intervención desde Madrid de sus finanzas para "resolver" la gran deuda de la dirección federal con los bancos.
El texto aboga por una recentralización desconocida en IU y el final de su federalidad y de sus particularidades regionales. Puesto que ordena el "proceso de desaparición de las personalidades jurídicas" de las federaciones de AndalucíaCataluñaComunidad ValencianaAsturiasBaleares o Euskadi -creadas antes que IU Federal-. Todas "deberán o bien disolver o bien modificar el nombre del partido que tengan registrado; de tal forma que Izquierda Unida (y sus siglas) no figure en la denominación de dicho partido".
Esta maniobra permitirá a la futura dirección federal -que se llamará Colegiada Federal- imponer sus decisiones en todo el territorio nacional sin resistencias internas de las federaciones. Así, y con la complicidad del Partido Comunista de España (PCE), Garzón asumiría la interlocución exclusiva con otros actores políticos, como Podemos, y la capacidad de imponer a las autonomías y los municipios unos criterios. Que incluso podría blindar, al estilo Pablo Iglesias, con un referéndum interno entre las bases de IU de todo el país.
"Es el requisito previo para la definitiva disolución en Podemos como corriente o movimiento", aseguran varias fuentes críticas con los planes de Garzón, que no dudan en destacar que se pretende allanar el camino para una "absorción" en la que IU sea el "círculo rojo de Podemos".
El otro gran requisito para ese aterrizaje en Podemos sería el económico, pues necesita librarse de las deudas de los bancos. El documento incide precisamente en una solución al decir que "la racionalización de la gestión económica" implica a todos y que "los recursos de la organización están el servicio de toda la organización". "Modificaremos los estatutos para señalar mecanismos que permitan centralizar recursos si así fuera necesario", dice, apremiando a lo "necesario" de "resolver la deuda" -que está sobre los nueve millones-.
Esto ha desatado también la alarma en varias federaciones. "Nos intervienen para pagar las deudas de Federal, centrifugando su deuda a todas las federaciones y esquilmando nuestras cuentas. Quieren controlar todo el dinero", critican desde una.
El documento también plantea el "cierre de la estructura orgánica", eliminando órganos de partido y dejando una cúpula para el día a día -la Colegiala Federal- y una asamblea general abierta a los militantes y activistas para las grandes cuestiones.
En este sentido, cambia la manera de militar en IU. Se establecen cuatro categorías distintas: afiliado, activista, activista afiliado y simpatizante; con diferentes prerrogativas. Y destaca, como gran novedad, la creación de una "red de activistas", que vendría a ser lo que en Podemos son los "círculos" -que son asambleas locales o bien enfocadas en un tema-.

La reducción de órganos y la manera de participar facilitarían el acoplamiento con Podemos. No obstante, es el desmontaje de la federalidad y el alivio de su deuda lo que en realidad dejaría a IU libre de ataduras y de obstáculos para profundizar su alianza con Podemos y llevarla más allá del plano electoral. Iglesias y Garzón rubricaron el pasado 23 de marzo su "aspiración" a "construir un bloque histórico de cambio" que fuera más allá de lo político.
Fuente: El Mundo

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