miércoles, 21 de febrero de 2018

2016: los tres desplantes de Podemos al PSOE

Por Antonio García Moreno, militante de Convergencia de la Izquierda


Mucho 15M, mucha rabia e indignación y mucho “sí se puede”, pero desde que el PP ganó en las generales del 2011, no ha habido manera de apearles del poder. Y es que siguen encadenando victoria tras victoria, y apretando el acelerador en las políticas de recortes y de pérdidas de derechos sin despeinarse. Un recorte es un recorte, y no dolía menos antes porque los hicieran quienes se autodenominan socialdemócratas. Pero el combo conservador que los sustituyó – el probado partido más corrupto de toda Europa -  renunció a todo tipo de pudor a la hora de seguir por la misma senda. Gente joven sobradamente preparada se puso a difundir por las redes gráficos  evolutivos y mapas que explicaban estas incomprensibles victorias. Más o menos venían a dar a entender que por culpa de la gente mayor no había llegado ningún añorado cambio. Porque decir a las claras que los viejos, nuestros mayores, no se enteran de nada y además son unos egoístas, quedaba muy feo (0). Dejando de lado los motivos del voto conservador de las generaciones que nos preceden, habría que poner el foco en que el Partido Popular ha perdido en el periodo 2011-2015-6 tres millones de votos. Quedan todavía otros siete millones, me dirán. ¿Acaso se puede borrar de un plumazo la influencia en nuestra sociedad del partido hegemónico de la derecha? ¿Dan a entender que su suelo electoral seguía tan elevado que no había manera de derrocarlo desde opciones progresistas?

Luego analizaremos a fondo. No es sano ni productivo estar continuamente hablando de Podemos. En estos momentos están en descenso pero de aquí al medio plazo pueden volver a subir, a bajar o a estabilizarse. No queremos que ya sea nuestro foco de atención porque todos los que se han querido desencantar de ellos tiempo han tenido para hacerlo. Queremos centrarnos en reconstruir y ofrecer un nuevo proyecto de izquierdas a las mayorías sociales, pero sigue siendo lento, costoso y complicado. El motivo del artículo anterior de comparación de encuestas Izquierda Unida versus Unidos Podemos (1) era evitar que se instaurara el relato de que la izquierda tradicional no estuvo a la altura ni en los años previos a la crisis, ni durante el comienzo de ésta. Éste tiene un espíritu pedagógico similar. Que no reescriban la historia de manera oportunista lo que todas hemos vivido recientemente. Más por aprender del pasado que por desprestigiar a los recurrentes protagonistas de la historia. Podemos ha sido el culpable de que Mariano Rajoy y su partido siga en La Moncloa después del 20-D del 2015. Repartir culpas entre Pablo Iglesias y Pedro Sánchez o bien intenta mostrar una postura políticamente corecta, o bien no se atreve a coger el toro por los cuernos, o bien ha mirado para otro lado con la tormenta de sensacionalistas titulares con que la formación morada nos obsequió una buena temporada.

Pongamos un objetivo claro, y no ser ventajistas

¿PSOE y PP la misma casta es? ¿La única hipótesis barajable para que haya un cambio social es la mayoría absoluta podemita, y cualquier otra alternativa conllevará ejercer una oposición visceral contra todos y contra todo? Como Iglesias Turrión ayer decía una cosa, y a la vez la contraria, sin esperar a hoy, nos hemos tomado la licencia de ponerlo nosotros. El objetivo era echar al PP del ejecutivo (cada cual que ponga los motivos que quiera). Las alianzas para ello, ya que un partido sólo no va a poder, pueden ser debatibles. Pero en lo que de nuevo había consenso era en el que el Partido Socialista (sí. Aquel que un poco antes también recortó, privatizó, quitó derechos y además amparó otros casos de corrupción de muy importante cuantía) era un actor con el que había que contar indiscutiblemente. Aritmética parlamentaria, se llama. Y sobre la premisa de pactar con los socialistas, para derrotar a los populares, ilustraremos.


Primer desplante: el referéndum de autodeterminación en Cataluña, “línea roja”
Iñigo Errejón llegó a decir que la primera negativa de Ferraz (2) a una propuesta podemita era una “excusa” porque había otra serie de propuestas – líneas rojas – en el mismo paquete, de corte social, que no deseaban entrar a valorar. ¿Y entonces por qué no lo quitaron, para que así si presentando el nuevo paquete de nuevo es rechazado los aludidos quedaran en evidencia? Ofrecer un paquete al PSOE donde esté este punto del referéndum es saber de antemano que te lo van a denegar, ya que de siempre han sido claros al respecto. Dicho de otra manera, muestra una predisposición a no querer negociar. Pero adelantamos, para los sectores precarios a los que se dirigen, y les votan, esto NO es un asunto prioritario. Y me voy a mojar más: mi partido y una parte muy importante de la militancia izquierdista estatal, NO cree en el “derecho a decidir” ni por tanto en este tipo de referendos. Pueden dejar ya de leerme aquí si lo desean, pero les adelanto que no vale la pena enzarzarse conmigo con esto, puesto que al poco de anunciarla la retiraron. Muy propio de ellos. Pero tenían nueva línea roja sacada de la manga que dar a conocer.

Segundo desplante: la creación de cuatro grupos parlamentarios

El acuerdo electoral de Podemos con las “mareas” y los heterogéneos bloques nacionales, en Galicia, Cataluña y Valencia, no era gratis (3). Se les prometió que si iban en coalición, como una misma marca, tendría cada una de estas formaciones grupo propio, o sea, subvenciones propias, tiempos de intervención propios, y cargos de confianza propios. Pero esto es un fraude de ley. “A principios de los años ochenta, gobernando la UCD, se introdujo una cláusula en el Reglamento del Congreso que prohibía que hubiera miembros de un mismo partido político en diferentes grupos parlamentarios. Se trataba de impedir la fragmentación de la Cámara y asegurarse una operatividad razonable (..).” (4). Pero no hacía falta leer un artículo de opinión o saberse de pe a pa el reglamento de la Cámara. Cualquier modesto militante con un poco de bagaje sabíamos que los partidos se presentan en todo el Estado como un único ente, porque si se les permitiera hacerlo como diecisiete distintos ni se lo habrían pensado, para poder optar a sus correspondientes diecisiete portavoces y multiplicar por diecisiete las partidas presupuestarias. Mareas, En Comú y primos hermanos dijeron sentirse engañados (¿?) por la cúpula de Vistalegre. Menuda incompetencia e ignorancia de dirigentes regionales. Pero también se retractaron. (seguimos)

Tercer desplante posterior: un ejecutivo al capricho de Pablo Iglesias

Interior, Defensa, RTVE, el CNI (5)(6).. no nos entra en la cabeza cómo con el grueso de esas carteras y cargos se va a acabar con la precariedad laboral o con la austeridad en Sanidad y Educación. Tampoco veo si les había dejado mucho a sus hipotéticos socios. Eso sí, en un alarde de generosidad PIT ofrecía a Pedro Sánchez la presidencia (…). El cachondeo debía tener unos límites, y tenía que aflorar el amor propio de aquellos a los que estaban vacilando (7). Estaba muy claro que la agrupación emergente solamente tenía en mente repetir las elecciones para un sorpasso que creían hecho, ya que hicieron todo lo posible por ahondar en la división interna de sus adversarios. Y de aquellos polvos, estos lodos. Una última perla de ese dirigente tan mal valorado incluso por los propios,que nadie debería olvidar, moviéndose siempre entre la prepotencia, el egocentrismo..y su genuina estupidez (o eso reflejaba la cara de Errejón en la tele), con independencia de la opinión que yo tenga de Felipotan, que no viene a cuento decir, pero es fácil de imaginar:

Algunas otras consideraciones

Ante este panorama, ¿qué importancia tiene si el viejo aparato socialista hubiera vetado o dejado de vetar todo lo posible el diálogo con los populistas? Dicho de otra manera. Si la “casta” del partido hubiera dado luz verde a Pedro Sánchez, ¿habría sido posible haber cerrado algo? Repasen las citadas líneas rojas, y verán que NO. El pre-acuerdo del PSOE con Ciudadanos (¿antes o después de haber recibido calabazas de Podemos?¿de verdad es importante?), formación centroderechista, fue la coartada podemita para decir que no era posible sobre esos mimbres cimentar un pacto progresista. Alberto Garzón, a quien le consideramos el liquidador del proyecto y las estructuras originarias de Izquierda Unida, se empleó en un tono conciliador. Estuvo trabajando para que PSOE (92) + Podemos (69) + IU (2) + ERC (9) + Bildu (2) = 174<176 pudieran llegar a una investidura. Pero es que ni siquiera se llegaron a sentar todas las fuerzas juntas en la mesa. Y la verdad, se agradece la intención (sin ironía en las palabras) pero de haberse sentado, era imposible haber llegar a nada. Me niego a seguir desarrollando la argumentación. ¿Era preferible ir a segunda vuelta electoral antes que trabajar sobre la base de un acuerdo base cerrado PSOE-Ciudadanos (ante la imposibilidad de avanzar por otras vías)? (8) Recordamos el objetivo de partida: echar al partido más corrupto de Europa más pronto que tarde.


Y cerramos con previsiones de futuro: a lo mejor los mismos mecenas (bancas, grandes corporaciones) que desde sus medios de comunicación han sustentado al PP por un lado, y a Podemos por otro (como elemento fracturador de la izquierda de este país), en un momento dado dan por amortizada la idea a la que dio forma y consistencia Manuel Fraga desde la Transición o su refundación de los noventa (según se quiera mirar) para ceder el testigo al combo naranja. Éstos son mucho más inteligentes que los podemitas, mucho más. Han ido creciendo sin hacer ruido entre las capas populares de los extrarradios de las ciudades catalanas ahora, y en breve lo harán en las del resto de España. Rara vez dicen burradas o se contradicen en las redes sociales, tienen una actitud educada y dialogante y para saber y desmontar los peligros de su ideología neoliberal en los futuros votantes se requiere mucha dedicación y esmero, analizando en profundidad sus propuestas y resoluciones.

Siguiente etapa en nuestra labor militante. ¿Alguien nos ayuda?



0 _ https://agenciaafni.wordpress.com/2018/01/03/el-clasismo-del-electorado-progre/  No vale la pena entrar en ello, y sí centrarse en que no se ha derrotado a un gobierno mermado en votos y credibilidad.

Cayo Lara, un mitin en Zamora ya retirado. 38:40 reconoce la necesidad imperiosa de que Cs se abstuviera, sin llegar a más, porque nadie se atreve abiertamente a permitir hipotéticas colaboraciones con un grupo que presume de liberal. Parece ser que los “socialistas”, piedra angular de la estrategia, no han ejercido como tales este pasado reciente. Y que los de los  ayuntamientos del cambio con las millonarias “reducciones de deuda – ilegítima-”, adelantando pagos a costa de no ejecutar inversiones aprobadas, no son recortes.

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