miércoles, 28 de febrero de 2018

Montoro da aire a Carmena al facilitar que puedan aprobar sus presupuestos para 2018

ISABEL F. LANTIGUA
Madrid 27 FEB 2018

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, esta semana. EFE

Como en una película en la que el guión da un giro inesperado justo antes de terminar. Ahí se encuentra en estos momentos el Ayuntamiento de Madrid, en esa última escena, aunque sin un final cerrado todavía. Tras un año de tensiones con el Ministerio de Hacienda-que llegó a tutelar las cuentas del Consistorio por haberse saltado sistemáticamente la regla de gasto- ahora es el propio ministro de esa cartera, Cristóbal Montoro, el que cambia las tornas y da oxígeno a la alcaldesa, Manuela Carmena, hasta el punto de abrir la puerta a que pueda cerrar sus presupuestos para 2018. De villano a casi aliado en cuestión de pocos meses.

MADRID

Montoro da aire a Carmena al facilitar que puedan aprobar sus presupuestos para 2018



La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, esta semana. EFE

Como en una película en la que el guión da un giro inesperado justo antes de terminar. Ahí se encuentra en estos momentos el Ayuntamiento de Madrid, en esa última escena, aunque sin un final cerrado todavía. Tras un año de tensiones con el Ministerio de Hacienda-que llegó a tutelar las cuentas del Consistorio por haberse saltado sistemáticamente la regla de gasto- ahora es el propio ministro de esa cartera, Cristóbal Montoro, el que cambia las tornas y da oxígeno a la alcaldesa, Manuela Carmena, hasta el punto de abrir la puerta a que pueda cerrar sus presupuestos para 2018. De villano a casi aliado en cuestión de pocos meses.

¿Qué ha pasado para llegar a esto? Pues que el Ministerio de Hacienda se ha comprometido, ante la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), a elaborar un Decreto Ley -en un plazo máximo de 20 días- para que los ayuntamientos puedan reinvertir el superávit que consiguieron en 2017 (y que en el caso de Madrid fue de 1.120 millones de euros), prometió estudiar la ampliación del catálogo de inversiones financieramente sostenibles (IFS) -aquellas que se financian con el remanente de tesorería, sólo se pueden destinar a ciertas acciones sostenibles y deben ejecutarse en dos años- y expresó su intención de retomar las negociaciones para modificar la regla de gasto. Una batalla, esta última, por la que lleva luchando el equipo de Ahora Madrid un año.
Al comprometerse a todo esto, Montoro desbloquea la parálisis presupuestaria que vive el Consistorio. Primero, porque le permitirá contar con más dinero para gastar en IFS. Segundo, porque al ganar o, al menos, empezar a echar ese pulso de la regla de gasto, los concejales díscolos que ahora se oponen al borrador de las cuentas probablemente cambien de opinión, como manifestaron a EL MUNDO algunos de ellos. Y, tercero, facilita la negociación con el PSOE, cuyo apoyo es imprescindible para aprobar el presupuesto.
Para entender los antecedentes de la historia, hay que ir al capítulo en el que el Ayuntamiento se salta la regla de gasto. Lo hizo en 2015, 2016 -y también en 2017, por casi 43 millones-. Por esa desobediencia reiterada y consecutiva durante los dos primeros años, el Ministerio de Hacienda obligó al equipo de Carmena a elaborar un Plan Económico Financiero (PEF) que se ajustara a la legalidad. Al cuarto intento -después de una crisis interna que llevó al cese de Carlos Sánchez Mato, como edil de economía- la alcaldesa logró, con apoyo del PP, sacarlo adelante. Pero desde entonces, lo que tiene que ver con las cuentas municipales no logra el consenso interno.
Por eso, la nueva postura de Montoro es, según la regidora, «un paso muy importante para conseguir que los ayuntamientos tengan esa autonomía que permita que sus ahorros vayan donde tienen que ir». Carmena considera que en la situación actual, que implica «dejar el dinero en las arcas» es «la política más deleznable de manos muertas». Por su parte, el delegado de economía, Jorge García Castaño, indicó que era «una grandísima noticia». Poder invertir el superávit es «un asunto especialmente sensible para Madrid, ya que uno de cada cinco euros del superávit de toda España corresponde a nuestro Ayuntamiento y a sus ciudadanos, que lo han pagado con sus impuestos».
Carmena admitió durante el Pleno que ahora «dependemos del decreto de Montoro, porque si podemos usar más el remanente de tesorería incluiremos una modificación del presupuesto», que afirma que ya está hecho, aunque el PSOE lamentó que sólo le presentaran unas líneas generales. «Tenemos que tener en cuenta los cambios, cómo y cuándo se concretan», añadió a este diario García Castaño, que destacó que «cuando los ayuntamientos se ponen en acción se consiguen cosas».
La oposición, escéptica
Además, ante la insistencia de la portavoz socialista, Purificación Causapié, y del resto de la oposición para saber si todos sus concejales estaban de acuerdo con sus cuentas, Carmena dijo tajante que «sí, todo el grupo de Ahora Madrid está de acuerdo con el presupuesto y con presentarlo». Alguno de los ediles que la pasada semana ponía su apoyo en duda, ratificó en privado estas palabras de la alcaldesa.
No obstante, la alegría del Gobierno municipal contrasta con el escepticismo de la oposición. La portavoz de Cs, Begoña Villacís, criticó que el equipo de Carmena «saque pecho de superávit cuando la única razón para tenerlo es que no gestiona» y afirmó que «es el Ayuntamiento que menos ejecución presupuestaria tiene de toda la serie histórica» pero «luego «pide a Hacienda que le resuelva la papeleta».Miguel Ángel Redondo, concejal de Economía de Cs, declaró que «Ahora Madrid ha batido el récord en ineficiencia, con un porcentaje de ejecución de inversiones de un 33,57%, un fracaso absoluto». Además, indicó que «prometen muchas IFS pero luego no tienen capacidad para gestionarlas».
Tampoco el responsable económico del PP, Íñigo Henríquez de Luna, cree que la flexibilización de Hacienda sea la panacea para el Ayuntamiento. Criticó a Carmena por «confundir superávit con presupuestos» y señaló que si se amplían las IFS «evidentemente tendrán mayor margen de gasto del remanente de tesorería, pero a ver cómo lo usan», pues su liquidación de 2017, de la que se enorgullecen, «ha sido un fracaso». El portavoz popular ironizó con que parecía que tener presupuestos este año «iba a ser más difícil que vender hielo en Alaska», pero parece que la alcaldesa «ha vendido hielo a sus esquimales (en relación a los ediles rebeldes), que han pasado por el aro».
El PSOE también se metió con «la gestión de Ahora Madrid y la incertidumbre que genera» pero espera su propuesta de presupuestos que, si es apoyada por todo el equipo de Carmena, se podrá negociar.
Fuente: El Mundo

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