jueves, 5 de julio de 2018

Carmena rechaza someterse a primarias y quiere controlar la mayoría de la lista para 2019

ROBERTO BÉCARES / ISABEL F. LANTIGUA
Marid 5 JUL 2018

Manuela Carmena, junto al concejal de Latina, Carlos Sánchez Mato. SERGIO GONZÁLEZ


Ahora Madrid enfila su último tramo de legislatura mirando de reojo a las elecciones municipales de 2019 y a la posibilidad de que Manuela Carmena repita como candidata, algo que, a fecha de hoy, parece altamente probable. Podemos, el partido más importante sobre la que se sustenta el partido instrumental, es consciente de que repetir o mejorar los resultados de 2015 sólo se puede lograr con la ex jueza liderando la plancha electoral, por lo que las negociaciones que en las próximas semanas se van a apuntalar se centrarán en poner sobre la mesa determinadas piezas que le encajen a la ahora alcaldesa.
La primera de ellas es evitar que haya primarias como en 2015, cuando Carmena lideró la lista Más Madrid, impulsada por Podemos y Equo, frente a La Izquierda para ganar Madrid, liderada por Mauricio Valiente (IU), y Madrid en movimiento, la candidatura de Ganemos. El método Dowdall de las primarias, que no aísla a las minorías, permitió a Ganemos ocupar finalmente puestos importantes de la lista definitiva pese a tener menos apoyos que otros candidatos que ocuparon puestos más bajos.
La alcaldesa lleva meses transmitiendo a sus personas más cercanas que ella quiere repetir porque cree que el proyecto de cambio para la ciudad iniciado necesita de ocho años para consumarse, pero ha dejado claro que no quiere que haya esa tensión interna dentro de sus filas y se garantice la «estabilidad» del grupo.
Principalmente, porque no quiere encontrarse otra legislatura con una oposición directa en su propio partido como la ejercida hasta ahora por los ediles díscolos Pablo Carmona, Rommy Arce, Monserrat Galcerán (los tres de Ganemos) y Carlos Sánchez Mato (IU), que han puesto palos en las ruedas en muchas de las decisiones tomadas por el Ejecutivo municipal para salvaguardar, según su versión, los valores primigenios del partido instrumental. Así, el grupo ha votado dividido en el Pleno municipal en casi una decena de ocasiones.
La labor de consenso que ha tenido Rita Maestre en esa función a lo largo de la legislatura ha impedido que la sangre llegue al río, pero se ha sufrido un desgaste innecesario, consideran muchos en el partido, y tanto en Podemos y Equo como en el entorno de la alcaldesa son conscientes de que hay que tratar de encontrar la fórmula para que no vuelva a repetirse una situación que ha incomodado mucho, incluso desde el principio, a la primera edil. Cuando llegó a Ahora Madrid, Carmena se encontró con que las cartas estaban ya dadas y el equipo formado. Esta vez Carmena no quiere que ocurra lo mismo.
La reiterada oposición de los díscolos de Ganemos y del propio Sánchez Mato (IU), con el que la alcaldesa mantuvo un intenso encontronazo por el Plan Económico Financiero, que llevó a Carmena a prescindir de él como edil de Economía y Hacienda, convierten en altamente improbable, por no decir imposible, que repitan en la lista. Los líderes de este sector crítico son conscientes de que su labor de pepito grillo les va a pasar factura, pero aun así no dan la batalla por perdida.
El pasado 24 de junio, en una Asamblea del movimiento Municipalismo, Autogobierno y Contrapoder, concejales de Ahora Madrid críticos y varios colectivos sociales pidieron primarias abiertas, pero lo cierto es que su petición suena a grito en el desierto. Los partidos políticos que sustentan la candidatura saben que Carmena quiere que la gran mayoría de la lista sea de su agrado y confianza, algo que presumiblemente no ocurriría en unas primarias abiertas. Y por ello se lo van a conceder. Sin Carmena, ganar es imposible, razonan.
Sabedores de que Carmena tiene la sartén por el mango en sus negociaciones con Podemos, IU y Equo, muchos concejales independientes y de diferentes partidos tratan de buscar cobijo bajo su protección de cara a las negociaciones, en las que el interlocutor de Podemos será su secretario general de Madrid ciudad, Julio Rodríguez, el ex Jemad, que ocupará, previsiblemente, un lugar destacado en la lista, y del que se habla como posible bala en la recamara en el caso de que Carmena no decida presentarse.

Los favoritos de la alcaldesa

A priori, la alcaldesa quiere que muchos de sus ediles repitan porque está satisfecha con su trabajo, entre otros, Rita Maestre, José Manuel Calvo, Inés Sabanés, Jorge García Castaño, Nacho Murgui, o Esther Gómez, aunque surgen dudas con determinados concejales, como Javier Barbero, el edil de Seguridad, del que la alcaldesa se ha distanciado últimamente. Tanto como para liderar ella las negociaciones con la Policía Municipal por el nuevo convenio tras no llegar Barbero a un acuerdo con los sindicatos.
Precisamente, sorprendió que Barbero, amigo personal de Carmena desde hace 30 años, firmara un manifiesto junto a otros ocho ediles, entre ellos los críticos además de Guillermo Zapata, Mauricio Valiente, Celia Mayer o Yolanda Rodríguez, en el que pedían a la organización que haya «una estructura más democrática, plural y estable», que se «deje espacio a más actores» y haya menos personalismos, además de pedir primarias abiertas. La duda sobre el futuro se centra principalmente en Zapata y Mayer, que, con Barbero, forman parte de la plataforma Madrid 129 y que últimamente han estrechado lazos con la alcaldesa.
En Ganemos, entretanto, dan por descontado que no se negociará con ellos, lo que consideran un error de bulto ya que hay muchas plataformas y asociaciones activistas que no están del todo contentas con el equipo de Gobierno de Ahora Madrid. «Nosotros tenemos pocas expectativas de futuro en Ahora Madrid», comenta una portavoz del movimiento, que considera que Ahora Madrid «ha sido poco inclusivo». «Es una pena que se destruya la unidad que hubo y la posibilidad de que haya una gestión democrática y plural», lamenta una portavoz de Ganemos.
Quien parece que sí tiene un pie y medio de salida es Carlos Sánchez Mato. En el partido se valoran mucho sus dotes políticas y su capacidad de gestión, pero la guerra que mantuvo con Cristóbal Montoro a cuenta del PEF no sentó bien a muchos en el partido, ya que creían que la guerra al PP no había que hacerla desde la propia administración. En declaraciones a EL MUNDO, Mato afirma que está trabajando mucho «no sólo en el ámbito local» y que no tiene «ninguna necesidad de andar preocupado por mi futuro». Insiste en que no está postulándose a nada y sobre los rumores que lo sitúan fuera de la lista de Ahora Madrid, quizás en Europa, él señala que «cuando llegue el momento, mi organización política decidirá dónde ve que es necesario que esté, al timón de algo o en las bodegas». Dice Mato que lo que venga no le «inquieta en absoluto» porque «he estado siempre en política y sólo este breve e intenso espacio de tiempo [los últimos tres años] como cargo público». Por eso, «como jugador de equipo que soy, después de esta etapa ya veremos dónde soy de utilidad».
FUENTE: El Mundo

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